CHAU...ADIOS A LA LIBERTAD EN BLOG



ESTE ES MI NUEVO SITIO,(todavía en construcción),AL CUAL ME TRANSLADO, CUANDO BLOGGER APLIQUE CENSURA. GRACIAS.

MIENTRAS PUEDA SEGUIRE EN ESTE BLOG

domingo, 26 de junio de 2011

POR QUE BUSCAMOS EL CONTACTO.-

Dictado por Alexis Muetterken

POR QUE BUSCAMOS EL CONTACTO?
Nada hay más cerca de nosotros, salvo el amor de Dios, que la presencia de nuestros ángeles de la guarda. Nos conocen mejor, en forma más íntima, que nuestros padres o nuestros cónyuges. Se ocupan apasionadamente de nuestro bienestar espiritual y también de nuestra salud física, en cuanto ésta pueda afectar lo espiritual (cosa que siempre sucede).
Desde el momento de nuestra concepción, nuestros ángeles guardianes nos han acompañado, manteniendo sin cesar su contacto con nosotros. Saben lo que hacemos, conocen nuestras penas, se enteran de cuanto vemos y decimos. Tienen a su cargo la vida y la muerte de toda célula viviente y nos aman, porque son seres enviados por Dios y Dios es amor.
Y el amor es la más básica, bella e importante de todas las comunicaciones, así como la más poderosa. Es algo tan sencillo como el niño protegido en brazos de su madre y al mismo tiempo tan complejo como la mujer sin hogar, enferma de SIDA, que, cuando encuentra a alguien más necesitado que ella, le brinda su único tapado para que se abrigue. Es hermoso, porque el amor crea belleza en el espíritu que ama y del que es amado. El amor es importante, porque nos trae el recuerdo de Dios, y Dios es amor. Y es poderoso, porque puede transformar nuestras vidas con más fuerza que un terremoto.
El amor tiene necesidad de comunicarse. Ansía llegar al amado para que cada persona sepa que es admirada y querida y que alguien está cuidando de ella. Cuando le resulta imposible alcanzarnos por medio de hechos o de palabras, lo hace en espíritu. Necesita, debe comunicarse.
Nuestros ángeles nos aman, y porque nos aman sólo piensan en nuestro bien. Quieren que nos sintamos felices y estemos en paz, desean que todos nos enteremos de cuánta es la sabiduría, la misericordia y el amor que ellos tienen. Quieren lo mejor para todos nosotros.
Por nuestra parte, también amamos a nuestros ángeles, aunque la mayoría de las veces no estamos conscientes de ello. Quizás hayamos tenido alguna intuición de su labor en algún momento de la vida, como la mano que nos retuvo en el momento en que íbamos a ponernos delante de un camión, o aquella oleada de consuelo cuando llorábamos la muerte de un amigo bienamado, muerto no hacía mucho. Y también, sencillamente tenemos fe en la existencia de los Ángeles y en que ellos nos aman y se ocupan de nosotros.
Pero, en última instancia, ya sea que hayamos visto o no a nuestros ángeles, hayamos podido hablar con ellos o no, lo que queremos es comunicarnos con esos seres. Deseamos verlos cara a cara para agradecerles todo lo que cuidan de nosotros y cuánto nos guían. El ansia de tener una de esas formas de contacto es absolutamente normal. No tiene nada de extraño. El amor se encarga de salir en busca de lo que debe amarse: Dios lo hace; nuestros ángeles nos buscan, y nosotros buscamos a Dios y a todos los que se relacionan con Él o provienen de Él. Para eso estamos hechos y eso es propio de la naturaleza humana.
El universo entero se maneja y alimenta con las energías del amor. El mundo se trasformaría todo, absolutamente todo lo relacionado con nuestras vidas, si fuera motivado por el amor y recibiera su energía del amor. Creo que muy en lo hondo de nuestro corazón, todos estamos enterados de esto, pero tememos vivir de acuerdo con esas reglas, tal vez con la esperanza de que algún otro ponga a rodar la bola para que todos los demás podamos seguirla. Los ángeles están en condiciones de ayudarnos a dar más fuerza a nuestro amor, de modo que por eso queremos buscarlos y aprender.
Nosotros decimos que no lo hemos oído ni lo hemos visto alguna vez, pero es que no nos hemos dado cuenta. Para conseguirlo, necesitamos desarrollar nuestra visión interior, nuestra conciencia hacia adentro, oír lo que sucede dentro de cada uno. Sólo entonces van a funcionar nuestros ojos y nuestros oídos.
Y no hay otra forma de desarrollar la sensibilidad con respecto a nuestros ángeles, que constantemente nos hablan en lenguas angélicas, que están mucho más allá de lo que pueden captar los sentidos humanos. Hemos de preparar nuestro espíritu y nuestro corazón, y en ocasiones incluso nuestro cuerpo, y entonces sí estaremos en condiciones de que los ángeles lleguen hasta nosotros en tal forma que podamos reconocerlos como seres angélicos.
Los motivos que nos muevan a desear tales encuentros han de ser puros y en absoluto originados en algún interés personal. Incluso así, debemos aceptar que tales encuentros podrían llegar a no concretarse nunca. No hay ruego ni promesa, por grande que sea, capaz de impulsar a nuestros ángeles a ponerse en contacto con nosotros. Nuestras conversaciones con el ángel custodio de cada uno – en lento avance- han de buscarse dentro de los límites del reino espiritual y nunca en la esfera física. Cuando sea necesario, dentro de esta dimensión, llevar a cabo una entrevista con nuestro custodio, Dios y nuestros ángeles habrán de encargarse de que ello sea posible.
¿Qué determina el contacto?
Cuatro factores que han de presentarse juntos, determinan si advertiremos o no que tenemos un contacto con nuestros ángeles:
Ø Si forma parte del plan de Dios;
Ø Si en verdad conocemos y entendemos qué son y qué hacen los ángeles, así como aquello que pueden hacer o no;
Ø Si son puros nuestros deseos para desear un encuentro de esa clase, y;
Ø Si estamos preparados para un encuentro
El primero de esos factores – si forma parte del Plan – está totalmente fuera de nuestro control. Sin embargo, entiendo que si rezamos con fervor y sinceridad pidiendo el privilegio de ver a los ángeles de Dios con nuestros ojos de seres humanos, así como merced a nuestra percepción interior, el encuentro podría concederse.
Desde luego, la concesión de ese pedido habrá de depender siempre del porqué de nuestro deseo de tener un encuentro angélico. Si las razones son puras y libres de motivos tales como la autogratificación, una curiosidad ociosa o el deseo de controlar a otros, o incluso sentir celos de quienes sí han tenido encuentros con ángeles, entonces podríamos estar más cerca de que el deseo nos sea concedido.
Y en cuanto se refiere a estar preparados o no, ya es una cuestión del estilo personal de nuestra vida.
* * * * *
LOS CHAKRAS

Así como el sistema nervioso coordina la actividad dentro del cuerpo físico, existen en el cuerpo energético centros que ayudan a integrarlo en nuestro vehículo físico, con nuestra mente y nuestras emociones. Así como hay en el cerebro diferentes zonas que se relacionan con diferentes funciones físicas y mentales, así cada uno de estos centros se relaciona también con diferentes funciones. Están localizados, no sólo en la cabeza, sino por todo el cuerpo.
Estos centros energéticos se denominan chakras, palabra sánscrita que significa “rueda”, pues cuando volvemos nuestros sentidos hacia adentro para explorarlos los vemos y sentimos como discos o esferas giratorias. Hay ocho chakras principales que se disponen en línea, desde la base de la columna hasta la parte alta de la cabeza, y es con estos centros energéticos con los que trabajaremos en el siguiente proceso de cimentación.
Hasta hace poco nos concentrábamos en siete chakras principales, pero a medida que evolucionamos y nos vamos acercando a los ángeles, un nuevo chakra está despertando dentro de nosotros. Los llamamos chakra del timo. Se encuentra entre los chakras del corazón y de la garganta. Así como los ángeles están abiertos a toda la vida, este nuevo chakra nos sostendrá mientras aprendamos a abrirnos más y más los unos a los otros.
La función del chakra del timo es generar paz y amor universal. También se vincula con la glándula timo, parte importante de nuestro sistema inmunológico. El despertar de este nuevo chakra fortalecerá nuestro sistema inmunológico y nos ayudará a tratar con el cáncer, el SIDA, las enfermedades del corazón, los ataques y otros males.
Dedica el tiempo necesario a estudiar el diagrama siguiente, para poder familiarizarte con la localización de los chakras y los colores que se relacionan con ellos.
*Chakra de la Raíz: Base de la columna, su función es la supervisión y seguridad; color – rojo; elemento – tierra; reino mineral.
*Chakra Sexual: Bajo vientre; sexualidad, creatividad, naranja; elemento agua; reino vegetal.
*Chakra del Plexo Solar: Región del plexo solar; función – logros y poder; amarillo; fuego, animal.
*Chakra del Corazón: Centro del pecho; amor; verde; aire; humano.
*Chakra del Timo: Parte superior del pecho; compasión, paz; aguamarina; reino – enlace con el mundo del alma.
*Chakra de la Garganta: Garganta; comunicación; azul; reino angélico.
*Chakra del tercer Ojo: Centro de la Frente; intuición; añil; arcángeles.
*Chakra de la Coronilla: Parte superior de la cabeza: conciencia cósmica; violáceo; el Creador.
Cuando te hayas familiarizado con el diagrama y el gráfico, estarás listo para explorar tus chakras.
La mayor parte de las personas no sabe dónde tiene el páncreas o el hígado, mucho menos los órganos del cuerpo sutil. Tal vez no sientas tus chakras la primera vez que hagas un ejercicio con los chakras. Quizás tampoco los veas. O puedes sentir algunos con más potencia que otros. No te preocupes si no lo consigues de inmediato. La afinación de los sentidos sutiles es progresiva; cuanto más repitas los ejercicios, más mejorarás.
Observa si algunos son más fáciles de percibir que otros. Aspira más profundamente hacia aquellos con los que te sientas menos vinculada, hasta que tu conciencia de todos sea igual, hasta que todas sus luces brillen con potencia.
Las energías de cada chakra se relacionan con zonas de tu vida cotidiana y física. Te proporciono un breve resumen de los principales asuntos pertinentes a cada uno, en lo mental y lo emocional, en lo físico y en lo psíquico. Concéntrate en un chakra determinado cuando estás dedicada a la actividad correspondiente, puede ayudarte a fluir en armonía con tus más elevadas intenciones.
RAÍZ: Seguridad, cimentación, presencia, confianza; aparato digestivo inferior.
SEXUAL: Sexualidad, sensualidad, intimidad, creatividad; glándulas y órganos sexuales; clarisensitividad.
PLEXO SOLAR: Poder, control, logros, autoestima; glándulas adrenales, tubo digestivo superior; sensibilidad de las “ondas” de gentes y sitios.
CORAZÓN: Amor, compasión, perdón, entrega, aceptación; corazón y sistema circulatorio; empatía.
TIMO: Amor universal (incondicional), hermandad, lazos con toda la humanidad, paz; timo y sistema inmunológico; telepatía.
GARGANTA: Comunicación, espontaneidad, hablar y oír la verdad; tiroides, garganta y oídos; clariaudiencia.
TERCER OJO: Sabiduría, discernimiento, visión espiritual, glándula pineal, cerebro / mente; clarividencia.
CORONILLA: Yo Superior, espiritualidad; pituitaria, cuerpo energético; conciencia cósmica.
Como verás, si tienes dificultades con tu hogar y tu trabajo, el que participa es tu chakra de la raíz. Los problemas financieros se relacionan con los chakras de la raíz y del plexo solar, puesto que las preocupaciones monetarias afectan tu sentido de la seguridad y de tu imagen personal.
Si analizas temas relacionados con el amor y las relaciones, trabaja con el chakra del corazón. Si estás estudiando para un examen, presta atención a tu tercer ojo. Si piensas en cambiar de ocupación para dedicarte a un objetivo en concreto, ten conciencia de tu chakra del plexo solar.
En cuestiones de salud, puedes consultar el detalle y ver dónde los chakras se relacionan con tu cuerpo físico. Una ronquea o una laringitis involucra el chakra de la garganta; si tienes problemas estomacales, trabaja con el chakra del plexo solar, que se relaciona con la parte superior del tubo digestivo.
EL ÁNGEL DE LA ACEPTACIÓN
Un ángel que se especializa en ayudarte a confiar en el proceso divino, a tener fe en tu futuro y en el futuro del mundo, y a aceptar que la voluntad y el plan de Dios son extremadamente buenos, es el Ángel de la Aceptación conjunto con el Ángel de la Paciencia.
Este ángel es de naturaleza femenina. En la mitología griega se la conocía como Iris, “la diosa del Arco Iris, dotada de alas doradas y mensajera de los dioses.. Era la encargada de transmitir a los hombres las órdenes de los dioses, viajando por el camino del Arco Iris”. También se la llamaba Reina de los Cielos, y se dice que era la mensajera habitual de la Reina de los Dioses, la guardiana de los Misterios.
Examinemos un poco las palabras clave que acabamos de ver: El arco iris representa el canal o pasaje entre el reino de la tríada espiritual, o divina conciencia, y la personalidad, y es también el camino que recorre Iris al traer los mensajes que provienen de lo alto. El arco iris también simboliza el signo de la alianza que se describe en el Génesis (9:13-15); por lo que este ángel es también el Ángel de la Alianza, lo cual significa que el mundo de un individuo no será inundado por el diluvio de la negatividad si ese individuo encarna las cualidades de este Poder Causal.
¿Y en qué consisten esas cualidades? En tener un sentido de proporción en la vida, junto a la capacidad de mantenerse con firmeza y equilibrio en el camino espiritual mientras la vida nos hace oscilar hacia atrás y hacia delante, entre el polo positivo y el polo negativo. En la cualidad de practicar la moderación en todas las cosas y de no caer en el fanatismo, independientemente de la pasión o devoción que sintamos hacia una determinada actividad. En la fuerza que nos capacita para concentrarnos en la dirección espiritual y para seguir el plan de la vida mientras se va desarrollando y nos revela los objetivos cada vez más grandes e importantes por los que debemos luchar. ¿Acaso un diluvio de pesimismo y de escenas que representan lo peor que puede llegar a suceder podría sumergir a una persona así? No, de ninguna manera, pues cuenta con la poderosa ayuda de este ángel.
Su nombre de “Reina de los Cielos” se refiere al principio femenino en la conciencia de la personalidad recta, al sentimiento de la verdad espiritual que anida en un individuo cuya conciencia y comprensión se basan fundamentalmente en los valores superiores. Como una “mensajera de los dioses”, su tarea principal siempre consiste en recibir y transmitir las verdades espirituales que le comunica la “Reina de los Dioses, la Madre del Mundo, es decir, el tercer aspecto de la trinidad, el Espíritu Santo.”
Este ángel representa el vórtice, o remolino, a través del cual la expresión de las energías de aceptación y paciencia han de ser extendidas a la mente y al corazón del individuo.
La palabra aceptación significa consentimiento y estar de acuerdo con Dios en que los seres individuales son divididos, es decir el reconocimiento del Yo como forma de una expresión de Dios. La aceptación es la máxima entrega, la aceptación de la Presencia de Dios en ti como tu YO. Es a través de esta aceptación que la personalidad cede su lugar a la individualidad.
Sí, Iris no sólo nos recuerda quiénes somos y qué somos, sino que también nos proporciona la tenacidad para mantenernos firmemente en el camino espiritual hasta que la experiencia de la realización – la comprensión absoluta de nuestra verdadera identidad – comienza a despertar en nuestra conciencia. Cuando su energía se encuentra bloqueada, lo cual se debe, por lo general al temor al futuro y a la falta de confianza en el proceso divino, el individuo encuentra dificultades para adaptarse a las situaciones nuevas, manifiesta una tendencia a discutir con casi todo el mundo, se vuelve despilfarrador, extravagante y frívolo.
Ahora llama al Ángel de la Aceptación y al de la Paciencia e inicia una amistad con la Reina de los Cielos. Ella te hará elevarte hacia el camino del puro pensamiento y te enseñará lo que realmente significa el optimismo. Ella no te mimará ni estará de acuerdo con las excusas que le presentes para justificar tus actos irracionales, tus arrebatos emocionales o tu conducta demasiado indulgente con respecto a cualquiera de tus acciones. Ella siempre te dirá la verdad y esa es la razón que hace que pueda ser un aliado tan confiable a lo largo de nuestro viaje espiritual. Tú también amarás su manera franca, sincera y directa de expresarse.
Finalidad: Suministrar la energía que nos capacita para confiar en el proceso divino con total aceptación del “pase lo que pase”, viviendo día a día con calma y ecuanimidad.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: dificultades para adaptarse a las nuevas situaciones y circunstancias; tendencias al despilfarro y a la extravagancia; persona a la que le gusta discutir.
Su energía resulta bloqueada debido a: el miedo al futuro; un sentimiento inconsciente de que la voluntad de Dios no siempre es buena; la falta de confianza en el plan y en las intenciones que el Espíritu tiene para los seres individuales.
* * * * *
A LOS ÁNGELES CONSTRUCTORES
(Oración para las mujeres embarazadas)
¡Os saludo, legiones de Devas constructores!
Venid en nuestra ayuda.
Custodiad a esta criatura que nace
En el mundo de los hombres.
Dad fuerzas a la madre,
Enviad vuestros Ángeles benévolos
Que asistan al nacimiento
Y anuncian el alba de la nueva vida.
Llevad al hijo que nace
La bendición del Señor.
¡Os saludo, legiones de Devas Constructores!
Venid en nuestra ayuda.
Guiad al niño que nace
Al mundo de los hombres
Para que su Divinidad interior sea liberada.

* * * * *
AL ÁNGEL DEL GRUPO
Es una oración para recitar cuando hay un grupo que se ha confiado a la protección de un Ángel. Hay que recitarla cada vez que el grupo se reúne. Al final, antes de cada uno se aleje para tomar su propio camino, se recitará la siguiente fórmula:
Ángel nuestro, protector y aliado,
Recoge y transforma nuestros pensamientos de amor.
Abre las puertas entre tu mundo de luz
Y nuestro mundo de niebla.
Guía nuestros pasos sobre el punto que nos une
Y que el puente sea ancho y seguro.
Acerca de nosotros tus Hermano
Para que escuchen nuestra llamada.
Aleja las nieblas de la materia
Para que vea nuestro intento de amor
Y nuestro corazón puro.
Dejad abiertas las puertas para que invocándoos
Podemos sentiros cerca.
Con vuestra ayuda
Nos sea dado proteger, consolar, curar.
Nos sea dado ayudar a quien sufre
En el cuerpo y en el espíritu.
Vuestra guía extienda nuestros conocimientos
Pues conocer es servir.

EL PERDON EL CAMINO ANGELICAL HACIA LA SANACION.-

[1414.gif]

Con tan sólo tener la intención de realizar el Perdón ya es un acto de Amor y los ángeles acuden en tu sanación. Para todos aquellos que deseen hacer el perdón me envian sus e. mails y los guiaré, les daré las pautas para realizarlo.

Con Amor

Maria Elena Syro P


EL PERDÓN: EL CAMINO ANGELICAL HACIA LA SANACIÓN

La base de toda curación es el perdón: la eliminación por decisión propia, de la ira y la rabia provocadas por las heridas que nos han causado personas o sucesos y el daño que nos hemos hecho a nosotros mismos. Siempre que hay la necesidad de curar, existe la necesidad de perdonar. El perdón es el "camino angélico" que nos conduce a la sanación.
A lo largo de nuestras vidas en este mundo, todos padecemos el daño que nos causan otras personas y también hacemos daño a los demás. Muchas veces actuamos sin piedad y pronunciamos palabras que hieren a los demás, o lo que es lo mismo, dejamos de decir palabras cariñosas cuando deberíamos, o vemos que alguien nos necesitaba y le damos la espalda. No importa el nombre que le demos a estos sucesos (error, karma o pecado): todos causan heridas espirituales que pueden separarnos de los demás y de nuestra propia alma.
Es una situación terrible. Provenimos de Dios, que es Uno, que no sólo es omnipotente sino también inmanente, es la unidad que impregna toda la creación, que rebosa sabiduría y amor creativo, ¿y qué es lo primero que hacemos cuando somos conscientes de nosotros mismos? Creamos ruptura, alienación y separación. Y lo que todavía es peor: aceptamos esto como una forma de vida. Estamos tan acostumbrados a que nos hagan daño y a hacer daño a los demás y seguir como si no hubiera pasado nada, que ni siquiera nos damos cuenta de la importancia de la sanación que necesitamos. Nos sentimos demasiado heridos para preocuparnos por ello.
Nuestros Ángeles consideran que esta situación es intolerable. Ellos son mensajeros perfectos, perfectos transmisores del amor y la gracia de Dios. No pecan ni hieren a ninguna criatura; en su sociedad no existen las divisiones. Lo único que desean es que el amor, la armonía y la perfecta paz de Dios habiten en nosotros, porque estas cualidades forman parte de ellos. Odian vernos aislados de nosotros mismos y de los demás. Saben que es antinatural.
Por este motivo, los Ángeles están dispuestos a ayudarnos en cualquier momento para que seamos capaces de perdonar a los demás y comprender la necesidad de pedir perdón cuando hemos herido a otra persona. Siempre que perdonamos o pedimos perdón, los Ángeles están junto a nosotros y nos ofrecen su amor y su apoyo.
El perdón y la curación son inseparables. El perdón, tanto si lo damos como si lo recibimos, es lo que inicia el proceso que nos cura estas terribles heridas. Es la medicina más poderosa que existe, porque detiene la infección que las heridas pueden causar y prepara el terreno para que el amor las sustituya a través de la reconciliación.
El perdón no es una emoción, un sentimiento de benevolencia o compasión. Se puede describir como un acto voluntario mediante el cual decidimos eliminar una herida. Decidir perdonar algo que nos ha hecho daño no significa tolerarlo ni quitarle importancia. Significa que hemos decidido no retener la herida, no llevarla en nuestro corazón y no utilizarle en contra del individuo que la causó.
Ser capaz de tomar una decisión así ya es una forma de curarse, porque evita que una herida se infecte más. Y cuando el perdón abre las puertas a la paz de la reconciliación, entonces el amor también puede entrar y eliminar cualquier rencor, incluso el más antiguo e intenso. En la mayoría de los casos, nuestro problema es que nos sentimos tan heridos, que pensamos que podemos vivir con el rencor y no nos esforzamos por conseguir la reconciliación, que es lo único que aliviará nuestro dolor.
La manera más sencilla de perdonar es cuando alguien pide ser perdonado. Pero también somos capaces de perdonar aunque la persona que nos haya herido no quiera o no pueda pedirlo, porque el perdón depende de nuestra voluntad y proviene de la comprensión, el conocimiento y la conciencia.
El perdón no siempre es algo instantáneo, por supuesto. A veces se necesita mucho tiempo para perdonar. A veces se necesita toda una vida. Antes de tomar la decisión de perdonas conscientemente, tenemos que crecer en comprensión e iluminación, y a menudo tenemos que reafirmar varias veces nuestra decisión antes de que los sentimientos heridos aparezcan de nuevo.
A veces se necesita más que toda una vida para perdonar. Parecería que la noción católica de "purgatorio" es precisamente eso: una casa de sanación después de abandonar este mundo, una escuela para aprender lo que todavía tenemos que aprender y que deberíamos haber aprendido mientras estábamos en la tierra.
Si aceptamos el hecho de que somos hijos de Dios, debemos comprometernos totalmente a vivir una vida gobernada por el amor, que sea digna de nuestro Creador. No sólo tenemos que esforzarnos por estar en paz con nosotros mismos y con los demás, sino que también debemos trabajar para perdonar a todos aquellos que nos hayan herido u ofendido. No debemos hacer concesiones con las heridas mortales. No tenemos derecho a pensar que podemos vivir con una herida. Debemos esforzarnos para curarlas, porque fuimos creados para alcanzar la plenitud.
Esto significa que cuando el amor no está presente en nuestros actos, cuando hacemos algo que hiere a otras personas, debemos pedirles perdón. No importa cuál fuera nuestra intención; si hacemos daño a alguien, aunque sea involuntariamente, necesitamos pedirle perdón.
En una ocasión, San Pedro le preguntó a Jesús cuántas veces tenía que perdonar a alguien, y Jesús respondió que setenta veces siete. Con estas palabras quería explicar que no existen límites para el perdón.
El perdón no es simplemente una cuestión ente dos individuos; Dios también tiene mucho que ver con ello. Cuando hemos hecho daño a alguien, a nosotros mismos o incluso a nuestro entonces, también debemos pedir perdón a Dios. Dios creó un bello y perfecto orden en el mundo. Siempre que rompemos esta armonía creando división y separación, sin respetar el plan divino, debemos pedir a Dios que nos perdone, y no sólo eso, sino también que nos ilumine y nos conceda una mayor capacidad de comprensión para poder crecer y reparar el daño que hayamos causado.
Dios, cuya compasión es infinita, siempre se apiadará de nosotros y nos perdonará, y además nos concederá la sabiduría y la gracia que necesitamos para mejorar nuestras vidas.
Con frecuencia los Ángeles actúan como mediadores: nos hacen llegar estos dones que Dios nos concede e intentan ayudarnos para que los utilicemos correctamente. Los Ángeles viven de acuerdo con el amor y la luz de Dios de forma muy diferente a nosotros, al menos mientras estamos en este mundo. Todo lo que hacen está en armonía con el plan divino.
A veces el mayor obstáculo que nos impide alcanzar la curación es nuestra incapacidad de perdonar nuestras propias faltas, incluso cuando nuestra fe nos dice que Dios nos ha perdonado, y las demás personas implicadas también nos han ofrecido su perdón. Si no podemos perdonarnos a nosotros mismos, es por culpa de nuestro amor propio, ya sea por exceso o por defecto. A veces nos vemos tan despreciables que no somos capaces de convencernos de que merecemos ser perdonados por algún error que hemos cometido. No nos amamos ni nos consideramos dignos de ser amados.

LOS ANGELES DE LA CABALA.-

LOS ÁNGELES DE LA CABALA

Con diferencia a la tradición cristiana, la cábala hebraica dedica muchísimo espacio a la búsqueda de los nombres sagrados de los Ángeles o genios cabalísticos, como también se los llama.

La ciencia cabalística, a través del estudio numerológico y basándose en el alfabeto hebraico, descubrió que la suma del valor numérico de las letras forman el nombre de Jehová (Dios) en un total de 72. de este total de 72 proviene el número de 72 atributos de Dios y de los Ángeles que cercan su trono.

Los nombres de los 72 genios cabalísticos fueron extraídos de una parte del Libro del Éxodo de la Biblia hebraica, a partir de una difícil combinación de letras y palabras allí expresadas.

Resulta para todos muy interesante conocer el nombre del Ángel que dominaba sobre el planeta el día de nuestro nacimiento, y en las pocas líneas que lo acompañan, reconoceremos en él algunas características que nos son propias.
Según el Zohar, o libro de los nombres, setenta y dos Ángeles rodean el Trono de Dios. Ruedan perennemente alrededor de una elipse que corresponde al conjunto de las constelaciones del Zodíaco.

Cada uno de estos Ángeles de luz, contrasignado con un número del 1 al 71, domina por cinco días, ocupando así cinco grados del arco en el zodíaco celeste. Para facilitar los cálculos, siendo que los grados son 360 y los días 375 (esto es 72 x 5 = 360), se ha hecho una excepción para el Ángel Nro. 72

Esta criatura, de nombre Mumiah, domina durante un período delicadísimo de transición entre Piscis y Aries, esto es, entre la oscuridad del fin del invierno y la luz del equinoccio de primavera. Solamente Él domina por diez días. Esta es la tabla más simple, la que no da ningún proble-ma para su interpretación.

Las pocas indicaciones disponibles dicen que los nombres se forman por tres versículos misteriosos del capítulo 14 del Éxodo, uno de los cinco libros de Moisés.

Cada versículo está formado por 72 letras. El nombre de cada Ángel está formado a su vez por tres letras (HIA, AEL, EL o IEL), que son nombres divinos atribuidos a diversas legiones de Ángeles.

La aviación civil israelí, por ejemplo, ha elegido como nombre para su compañía de bandera, “EL AL”. Solamente los entendidos saben que su significado es poco más o menos “Las Alas del Ángel”. Todos tenemos necesidad de protección.

Según la tradición, los nombres de los Ángeles que habitan las moradas de Oriente y Occidente y terminan por EL, IEL, IAEL, mientras que ellos que residen en las mansiones del norte y sur terminan por IAH y AEL.

Según el Zohar, la escala que Jacob vio en sus sueños, estaba formada por 72 escalones, cuya máxima altura puesta sobre los rayos del sol y de la luna, se perdía en las mansiones celestes.

Por medio de esta escalera mística, una multitud e Ángeles (la influencia de Dios) descendían y se comunicaban con todas las órdenes de Jerarquía Celestes y con todas las criaturas del cosmos.

Este número desarrolla un papel importante en las tradiciones. Los 72 Ángeles presiden los 72 quinarios del cielo, esto es, las subdivisiones del círculo zodiacal en sectores de cinco grados cada uno (5 x 72 = 360)

Jesucristo habría elegido, además de los 12 apóstoles, 72 discípulos. También los ancianos de la Sinagoga eran 72.

Por medio de estas indicaciones, los antiguos cabalistas han elaborado los 72 nombres de los Ángeles.

Cada Ángel lleva consigo un “atributo divino”, una especie de himno que canta incesantemente y con el cual testimonia la grandeza divina.

Cada uno de los atributos divinos que el Ángel repite permanentemente como mantra, es también el “don” que Él trae a su protegido.

Cada uno de estos espíritus sirvientes ocupa cinco grados del zodíaco, esto es, “domina” durante cinco días al año, cediendo después el paso al Ángel que le sucede. Pero debemos tener presente que el año celeste comienza no el 1º de Enero como el año solar, sino en la medianoche del 21 de marzo.

Todas las cosas comienzan en la media noche, cuando el día “viejo” se acaba y surge el siguiente. Dondequiera que nosotros nos encontremos, la influencia del nuevo día comienza a hacerse sentir a partir de la hora cero. Y al mismo tiempo, el dominio de los Ángeles planetarios.

Con la siguiente tabla, será, pues, facilísimo para cada uno encontrar el nombre y las fun-ciones de su propio Ángel dominante. Atención, no se trata del Ángel custodio personal; para conocer su nombre deberemos esperar a que nos lo sugiera acaso en el sueño, acaso en el silencio de la meditación.

Los Ángeles de la tabla que sigue son los que dominan sobre la Tierra en el espacio de cin-co días. Como tales, son portadores de protección, energía, oportunidades y dones para todos los seres que nacen en el período bajo su dominio.
Como verás, se trata, por lo demás, de dones espirituales, pero ya sabemos bien qué espí-ritu y materia están muy conectados. Con mucha frecuencia, será la voluntad humana, con sus excesos, la que transforme el don de un Ángel en un defecto o un exceso que soportaremos toda la vida.

ÁNGELES, DÍAS Y DONES CELESTES

1 – Del 20 al 24 de Marzo – EHYA – Dios elevado
Da iluminación espiritual, una voluntad poderosa para crear y para trasformar. rapidez en los razonamientos, lucidez en la introspección. Buena salud y capacidad para sanar enfermos.

2 – Del 25 al 29 de Marzo – JELIEL – Dios Caritativo
Espíritu caritativo, carácter abierto y leal. Amor por la infancia y por los hijos. concede fecundidad a las personas, a los animales y a las plantas. Restablece la paz conyugal, la fidelidad. Suerte en el comercio.

3 – Del 30 Marzo al 3 de Abril – SITAEL – Dios de la Esperanza
Da protección en los cargos de gran responsabilidad. Protege en las adversidades de la vida cotidiana y contra los ejércitos y potencias del mal. Fuerza física y gran valor.

4 – Del 4 al 8 de Abril – ELEMIAH – Dios escondido
Éxito en el ámbito de la profesión. Protección contra los robos y los accidentes durante los viajes. Paz interior para las personas atormentadas, alivia la angustia. talento musical.

5 – Del 9 al 13 de Abril – MAHASIA – Dios Salvador
Permite vivir en paz con todos. Da equilibrio, diplomacia, sabiduría y amor por la libertad. Facilidad para aprender. Éxito en los exámenes.

6 – Del 14 al 18 de Abril – LELAHEL – Dios Loable
Salud, curación rápida en las enfermedades. Iluminación espiritual. Éxito y fortuna en el mundo de la ciencia. Fidelidad a los ideales. Capacidad de poner paz entre los litigantes.

7 – Del 19 al 23 de Abril – ACHAIAH – Dios Bueno y Paciente
Comprensión, paciencia para superar las dificultades. Capacidad de entender los secretos de la naturaleza, de hacer descubrimientos. Comprensión del sentido de la vida, retorno a la fe.

8 – Del 24 al 28 de Abril – CAHETEL – Dios Adorable
Bendiciones divinas, alejamiento de los espíritus malvados. Éxito en la agricultura, cosechas abundantes (sean materiales o espirituales) Tendencia al misticismo y a la introspección. Carácter paciente.

9 – Del 29 de Abril al 3 de Mayo – HAZIEL – Dios de la Misericordia
Rectitud moral, nobleza de alma y generosidad. Protección contra las traiciones y la envidia. Amistad, afecto, capacidad de suscitar simpatías. Realización de los propios deseos.

10 – Del 4 al 8 de Mayo – ALADIAH – Dios propicio
Protección contra los malvados. Regeneración moral, curación de las enfermedades. Capaci-dad en el trabajo. Capacidad de perdonar las ofensas. Cambios afortunados.

11 – Del 9 al 13 de Mayo – ALUBIA – Dios Loado
Confiere gran sabiduría. Protege a los gobernantes, a los políticos o a aquellos que guían a otras personas (o se puede invocarle por ellos). Equilibrio y diplomacia. Fuerte capacidad de recuperación en las dificultades.

12 – Del 14 al 18 de Mayo – HAHAIAH – Dios Refugio
Favorece la capacidad de interpretar los sueños. Da protección contra los sortilegios y el ren-cor de los demás. Espíritu misionero. Fuerza interior. Capacidad de análisis de la personalidad interior.

13 – Del 19 al 23 de Mayo – IEZAEL – Dios Glorificado
Favorece la fidelidad conyugal, la reconciliación de las parejas, la felicidad, la capacidad de mantener buenas relaciones de amistad, de realizar los proyectos. Carácter optimista.

14 – Del 24 al 28 de Mayo – MEBAHEL – Dios Conservador
Da a sus protegidos el sentido de la justicia, benevolencia y comprensión. capacidad de de-fenderse de las calumnias, amor por la libertad. Cambios aventureros y afortunados.

15 – Del 29 de Mayo al 2 de Junio – HARIEL – Dios Creador
Fe, retorno a la fe, capacidad de creen en lo sobrenatural. Sentido de la medida, equilibrio, inventiva en el trabajo, creatividad, felicidad en la vida familiar.

16 – Del 3 al 7 de Junio – HAKAMIAH – Dios del Universo
Protección en los litigios, facilidad de suscitar y mantener amistades importantes. Carácter fuerte, capaz de dar consejos y de ser escuchado con respeto. Intuición y sabiduría.

17 – Del 8 al 12 de Junio – LAUVIAH – Dios Admirable
Amigos de confianza, mucha afectuosidad, dulzura de carácter, buen reposo nocturno, capacidad de reponerse de las enfermedades del cuerpo y de los sufrimientos del espíritu. Sueños premonitorios.

18 – Del 13 al 17 de Junio – CALIEL – Dios que concede
Protección en las adversidades. Ayuda de lo alto en caso de dificultades. Realización de proyectos. Amor por la verdad y protección de los calumniadores. Facilidad de palabra.

19 – Del 18 al 22 de Junio – LEUVIAH – Dios Clemente
Serenidad interior, protección en los incidentes. Capacidad de reponerse de las enfermedades. Optima memoria, propensión al arte. Capacidad de ayuda a los otros con el buen ejemplo.

20 – del 23 al 27 de Junio – PAHALIAH – Dios Redentor
Capacidad de comprender las leyes de la naturaleza, propensión por la ciencia. capacidad de comprender la propia misión en la vida. Protección de los traidores y de los sortilegios. Fidelidad en el amor.

21 – del 28 de junio al 2 de Julio – NELKHAEL – Dios Único
Protección contra las fuerzas del mal, contra los sortilegios y contra la envidia. liberación de los opresores. Carácter fuerte y sereno. Amor por la belleza y el arte.

22 – Del 3 al 7 de Julio – YEIAYEL – la mano Diestra de Dios
Fortuna en los viajes, expediciones y en el comercio. Respeto a otros. Protección de los imprevistos y de los reveses económicos. Capacidad de recuperarse de las enfermedades.

23 – Del 8 al 12 de Julio – MELAHEL – Dios Liberador
Protección de las armas, del fuego y de los atentados. Capacidad de curar por las hierbas. Amor por los viajes. Liberación de los calumniadores. Prosperidad, matrimonio feliz.

24 – Del 13 al 17 de Julio – HAYUIAH – Dios Bueno
Protección de lo alto en caso de necesidad. Liberación de los peligros durante los viajes y en los traslados. Defiende de los calumniadores y de los timadores. Sueños premonitorios. Carácter amable, lealtad.

25 – Del 18 al 22 de Julio – NITH-HAIAH – Dios de la Sabiduría
Capacidad de comprender las disciplinas esotéricas. Sabiduría y amor por el estudio. Sueños premonitorios. Protección de las fuerzas del mal, buena salud.

26 – Del 23 al 27 de Julio – AHAYAH – Dios Oculto
Propensión hacia la justicia y la ley. Amor por la verdad. Protege de los calumniadores y de los mentirosos. Gran fuerza interior. Atracción hacia las cosas divinas.

27 – Del 28 de Julio al 1 de Agosto – YERATHEL – Dios Protector
Protección contra los calumniadores, los mezquinos, los enemigos. Protección contra los agresores. Misión de propagar la Luz y la Civilización. Facilidad de palabra.

28 – Del 2 al 6 de Agosto – SELLA – Dios que Cura
Optima salud, predisposición para la medicina. Protege del fuego, de los accidentes, y de los sucesos imprevisibles. Vida larga y rica en satisfacciones. Respeto hacia las amistades.

29 – Del 7 al 11 de Agosto – REUEL – Dios que Ayuda
Protege de los enemigos y de las obras de sortilegios. Capacidad de consolar a los otros con la palabra. Gran amor hacia el prójimo, fortuna. Salud y recuperación rápida de las enfermedades.

30 – Del 12 al 16 de Agosto – OMAEL – Dios Paciente
Paciencia, capacidad de solucionar problemas en todas las situaciones de la vida. Protege de la desesperación y los disgustos. Amor hacia el reino animal. matrimonio feliz. Carácter no-ble, espíritu elevado.

31 – Del 17 al 21 de Agosto – YECABEL – Dios Inspirador
Intuición, éxito en el campo profesional. Talento natural hacia el conocimiento del reino ve-getal. Capacidad de salir de las dificultades. Inteligencia notable.

32 – Del 22 al 26 de Agosto – VASARIAH – Dios Justo
Carácter sociable. Predisposición hacia la justicia y la ley. Benevolencia por parte de los poderosos y de los magistrados. Protección contra las agresiones y las maledicencias.

33 – Del 27 al 31 de Agosto – YEHUIAH – Dios del Conocimiento
Protege contra la hostilidad, la envida y las conjura. Éxito en el trabajo. Capacidad de comprensión de la ciencia. Carácter ordenado y respetuoso de la disciplina.

34 – Del 1 al 5 de Septiembre – LEHAHIAH – Dios Clemente
Calma la cólera (la nuestra o aquella en contra de nosotros). Capacidad de poner paz entre los litigantes. Excelentes ocasiones de éxito. Comprensión de las Leyes Divinas. Carácter altruista.

35 – Del 6 al 10 de Septiembre – CHAVAKHIAH – Dios de la Alegría
Paz y armonía entre las personas y los familiares. Carácter condescendiente. capacidad de superar las dificultades. Protección de la discordia, capacidad de perdonar.

36 – Del 11 al 15 de Septiembre – MENADEL – Dios Adorable
Talento natural hacia la medicina. Capacidad de curar, aconsejar. Fortuna en los cambios de residencia y de trabajo. Carácter disponible, amor hacia los demás.

37 – Del 16 al 20 de Septiembre – ANIEL – Dios de las Virtudes
Capacidad de penetrarlos secretos de la Naturaleza y del Universo. Capacidad de síntesis, amor a la ciencia. Capacidad de superar las adversidades. Notoriedad a través de estudios e investigaciones.

38 – Del 21 al 25 de Septiembre – HAAMIAH – Dios de la Esperanza
Comprensión de las rituales, espíritu religioso y altruista. Ayuda en la investigación y la difu-sión de la Verdad. Encanto personal y capacidad de convencer a las personas. Intuición en la búsqueda espiritual.

39 – Del 26 al 30 de Septiembre – REHAEL – Dios que Perdona
Capacidad de curar a los demás y excelente salud personal. Ayuda de lo alto y protección de los peligros. Carácter amistoso y respetuoso de las amistades. Fidelidad en el amor y relaciones afortunadas.

ENCUENTRO ANGELICO.-


Dictado por Alexis

ENCUENTRO ANGÉLICO

Debemos examinar profundamente cualquier encuentro de tipo espiritual para constatar si se trata realmente de un encuentro angélico o no. A fin de ayudar en esta evaluación quiero mencionar unos cuantos puntos que es preciso tener en cuenta.
1) Los encuentros con ángeles no nos dejan una sensación de ansiedad ni temores indefinidos.
Los ángeles son seres de luz; viven su vida plenamente en paz y en el gozo de saber que están actuando en untado de acuerdo con su naturaleza. No se limitan a presentarse ante nosotros, entregarnos su mensaje y desaparecer dejándonos con miedo y ansiedad. Por lo menos no lo hacen sin dejarnos la solución para nuestras ansiedades. Dios es la certidumbre definitiva, la afirmación de toda bondad; las inspiraciones que nos llegan de Dios, ya sea a través de sus ángeles o por cualquier otro medio, son completamente positivas y concebidas para nuestro mayor beneficio. Por supuesto, tales mensajes no son toda dulzura y luz. Pero, por muy duro que nos resulte recibirlo, siempre trae amor, siempre es positivo y claro.
Un verdadero mensaje de los ángeles nos deja con una sensación de confianza, para nada ansioso. No importa que el mensaje sea gozoso o cargado de íntima sobriedad, siempre sentiremos una gran confianza interna en el sentido de que el contenido del mensaje nos será de provecho, es adecuado para nosotros y armoniza con lo que, en lo más hondo del espíritu, sabemos qué son las cosas correctas y sinceras.
En otros casos, el mensaje podrá aumentar nuestra comprensión de lo que somos y para qué estamos en la tierra, porque nos conduce hacia lugares más profundos de nosotros mismos, en corazón y en espíritu, pero aún en un caso así, al final siempre sentimos una confianza absoluta y plena de que el mensaje es verdadero.
2) Los ángeles no nos dejan confundidos.
San Pablo hizo notar que “Dios es un Dios de orden, no de confusión”. Los ángeles llegan a nosotros provenientes de Dios. ¿Sería entonces posible que Dios se tomara el “trabajo” de enviar a un mensajero celestial con capacidad para revestir la forma que se considerase necesaria para comunicarse,.. y luego se limitara a dejarnos un mensaje confuso?
No. Por supuesto, eso no quiere decir que Dios pase por alto nuestra mente humana. Lo que hemos de hacer es pensar en un mensaje angélico, actuar en consecuencia, y hacer que forme parte de nosotros antes de que podamos aprovecharlo. Sin embargo, según podemos ver, la confusión existente en nuestra sociedad y en nuestras propias vidas, no estamos viviendo del todo y a la perfección en la luz, puesto que en tal caso ya no existiría el desorden y mucho menos el caos. Cuando uno de esos mensajes está lleno de incoherencias, elaborado con señales confusas, es muy posible que haya surgido de nuestra propia mente.
3) Los ángeles no intentan obligarnos a nada.
Cuando los ángeles llegan a nosotros trayendo un mensaje, ese mensaje es de Dios; no se trata de mensajes de los propios ángeles.
Cuando recibimos un mensaje que, a nuestro entender, puede ser angélico en su origen, y tan perentorio que nos sentimos impulsados a cumplirlo sobre la marcha, o cuando consideramos que no nos queda otra elección o incluso que, en caso de no cumplir el mandato, sobrevendrá un castigo, entonces hay que dudar de que se trate de un mensaje proveniente del cielo.
Uno de los aspectos más preciados de la naturaleza humana es el libre albedrío, la capacidad de que estamos dotados para elegir según sea nuestra voluntad entre lo malo y lo bueno, o sencillamente lo que consideremos que sea más conveniente para nosotros.
Los impulsos que provienen de Dios, ya sea en forma directa o durante el transcurso de nuestra vida, están destinados a ayudarnos para que podamos hacer lo bueno, lo inteligente, y lo que contenga amor. Dios nos ha creado como seres que pueden elegir, y que se sienten satisfechos por el hecho de poder hacerlo; por lo tanto, Dios no ha de forzarnos en modo alguno, y mucho menos a través de mensajes llevados por los ángeles.
Cuando los ángeles llegan a nosotros con un mensaje que compromete nuestra mente o nuestra voluntad, siempre está destinado a dejarnos con la necesaria libertad para elegir.
4) Los mensajes angelicales llaman la atención hacia el que los envía y no hacia el mensajero.
¿Se te ha ocurrido pensar por qué razón los ángeles se presentan con más frecuencia bajo la apariencia de seres humanos comunes, para nada celestiales, criaturas apenas metidas en un cuerpo que algunas veces tenemos el privilegio de ver? Creo que es así porque no quieren que nos fijemos en ellos más de lo indispensable, sino en el mensaje que nos traen y en Aquel que lo envía.
Siempre que recibamos un mensaje que de alguna manera no nos incite a aproximarnos más a Dios – es decir, a rezarle o agradecerle, ya sea en voz alta como estableciendo una comunicación sin palabras -, será conveniente que echemos un vistazo a nuestro interior y nuestra capacidad creativa como posible fuente del mensaje.
Si la figura del mensajero aparece tan opaca entre nosotros y el mensaje (o quien nos lo envía) como para que sólo podamos verlo en él, entonces ese mensajero no es un ángel. Es necesario subrayarlo constantemente, los ángeles nunca se interponen en el camino. No quieren convertirse en el centro de nuestra atención durante más tiempo del indispensable para entregar su mensaje o hacer aquello para lo cual han sido enviados.
5) Examinar siempre los frutos de cualquier encuentro angélico o de todo mensaje que se le presente, tanto en su vida, como en la vida de los suyos
Creo que Jesús lo expuso con toda claridad cuando recordó que “por el fruto se conocerán los árboles, pues un buen árbol siempre tendrá que dar buenos frutos….” Un encuentro angelical proveniente de Dios y no de la propia imaginación siempre tiene que producir buenos frutos, resultados tangibles.
Desde luego, cuando nuestro propio anhelo de encontrar a Dios nos lleva a imaginar más de una cosa, más de lo que ofrece la realidad, también encontraremos buenos frutos. No somos troncos muertos, ni mucho menos; somos criaturas extraordinarias, hermosos seres, y tengo la certeza de que cualquiera de nosotros tiene que haber producido alguna vez un puñado de dátiles o de jugosas aceitunas. Pero si tropieza con alguna negatividad dañina – es decir, malos frutos – como resultado de un encuentro con un ángel, con toda sinceridad tengo mis dudas de que se trate de uno de esos encuentros.
6) Poner a prueba todo aquello que parezca ser un mensaje angélico pero esté en contracción con lo que tienes por cierto, sabio y pleno de luz y amor
Otra forma de poner a prueba la realidad de un encuentro angélico consiste en examinar muy a fondo el contenido del mensaje, y también lo que el portador dice y hace. Los ángeles son enviados de Dios, cuyas palabras dirigidas a nosotros siempre han de estar colmadas de luz, gozo, paz, sabiduría, amor, coraje y confianza.
Por lo tanto, las palabras que nos digan los ángeles deberán estar siempre en condiciones de conducirnos hacia un amor más grande, hacia la alegría y la confianza. Lo mismo pasa con los hechos de los ángeles, que nos conducen hacia la luz, la paz y todas las cosas buenas que provienen de Dios.
Si un ser que se aparece en una visión ordena que alguien le encienda velas todos los días, o de algún otro modo tratar de dirigir la atención del que recibe el mensaje hacia los mismos que lo traen, entonces tendremos la obligación de examinar mucho más de cerca todo lo que se relacione con la autenticidad o no del mensaje. Hemos de tener siempre en cuenta que los ángeles no atraen hacia ellos más atención de la que consideran necesaria.
7) Todo encuentro angélico nos cambia mucho o poco, pero siempre para mejor.
Siempre que Dios llega a nosotros a través de sus ángeles nos resulta imposible no cambiar de alguna manera muy sutil. Es posible que el encuentro nos sirva para despertar un interés acerca del reino espiritual que jamás habíamos tenido, o por lo menos alguna curiosidad en ese sentido.
Quizás el encuentro nos haga penar en lo afortunados que hemos sido y nos impulse a sentir más piedad y más sentido de solidaridad con los más necesitados y menos venturosos. Es posible que nos haga comprender lo valiosos que somos a los ojos del cielo, cuán maravillosos somos, qué gloriosas son todas las creaciones de Dios.
Tal vez alcancemos a oír una vocecita que nos trae la certeza de que Dios nos ama, tal como tantas veces ocurre cuando un ángel acude a rescatarnos de una situación difícil o peligrosa.
Del modo que sea, siempre hay allí un resto de gracia, como un fertilizante programado para actuar en el momento debido, destinado a permitirnos crecer. O hay encuentro con los ángeles pensado para dejarnos tal como estábamos, sea donde fuere que hayamos estado. Si no podemos crecer un poco, o por lo menos experimentar la necesidad de crecer (lo hacemos, ya que, después de todo, siempre tendremos el libre albedrío para crecer o no), ¿cómo podremos decir que nos hemos encontrado con un ángel?
8) Los encuentros con ángeles no pueden tener consecuencias perjudiciales para quienes nos rodean
Esto no quiere decir que todos deban creernos cuando les hablamos de nuestros encuentros con los ángeles. Pero sí podemos confiar en que la misión angélica significa para nosotros – y para quienes nos rodean y a quienes amamos – nada más que amor y paz.
En ocasiones las reacciones de los que están junto a nosotros, en cuya buena voluntad creemos, pueden servir de mucho para ayudarnos a determinar si en realidad hemos sido tocados por un ángel. Cuando los demás le digan que está procediendo de manera ajena a su carácter habitual, y no precisamente para mejor sino más bien todo lo contrario, entonces convendría ponerse a pensar seriamente en cómo seguir la pista a sus actos hasta llegar a la experiencia. Si lo consigue, cuídese antes de atribuirlo todo a un mensajero celestial.
9) Todo ser al que podamos convocar, ya sea por medio de ritos o sin ellos, probablemente no sea un ángel.
Conviene no olvidar que los ángeles son seres soberanos, dentro de los límites marcados por su servicio hacia nosotros y para con la Divinidad. No se trata de seres a los que podemos dominar a voluntad.
Jamás podríamos convocar a un ángel para que apareciera ante nosotros y ni siquiera para que nos hablara, ya sea merced a nuestra propia energía o reuniendo a un grupo dispuesto a aunar voluntades, como tampoco utilizando artefactos tales como la tabla Guija o las cartas de Tarot.
Jamás se podrá forzar a uno de esos seres. Los propios ángeles se encargarán de hacer saber cuándo consideran que corresponde presentarse, y ellos entienden que deben hacerlo sólo cuando Dios les comunica que el momento es el adecuado.

* * * * *
ÁNGEL DE LA GUARDA
Cada persona en la Tierra tiene asignado un ángel de la guarda. Cada ser humano, independientemente de sus creencias, aspecto físico o condición, tiene el privilegio de poseer un ángel de la guarda. Está contigo siempre, vayas donde vayas, hagas lo que hagas. Tu ángel de la guarda ha estado siempre contigo incluso cuando decidiste venir a l mundo en tu forma actual de ser humano. También recuerda y también tiene en cuenta las metas que te has marcado en la vida, y tampoco olvida las aspiraciones que yacen en tu subconsciente.
Seguro que recordarás alguna situación de peligro en tu vida de la que podrías haber salido gravemente herida y que una fuerza invisible te condujo a la salvación. Quizás no hayas tenido una experiencia así, pero habrás leído u oído de alguna similar. La mayoría de los que conducimos un auto, especialmente por las carreteras, conoceos la existencia de ángeles de la guarda. Varias veces habrás visto coches al borde de un accidente que, empujados por una extraña fuerza, han evitado una colisión en el momento preciso.
Cuando uno resulta gravemente herido y alguien acude a salvarle la vida en el instante preciso, éste último generalmente va porque “algo” le ha indicado que fuera. El ángel de la guarda del herido ha ido a buscar al ángel de la otra persona y le ha transmitido la llamada de socorro. Fundamentalmente, se sabe que los ángeles de la guarda nos vigilan y protegen en cada uno de nuestros movimientos.
¿Por qué pues no intentamos llegar a conocer a nuestro ángel de la guarda? Tu ángel de la guarda puede ayudarte de muy distintas maneras, aparte de salvarte de accidentes de coche o de daños físicos. Cultiva una profunda relación con tu ángel de la guarda. Le puedes pedir sabiduría y clarividencia en los momentos más confusos de tu vida. También puedes conseguir que tu ángel establezca contacto con los ángeles de la guarda de tus amistades para que así puedan comentar entre ellos tus relaciones.
Haz caso de tu intuición; ésta irá en aumento si estás en armonía con tu ángel. Ten en cuenta que los mensajes de advertencia y consejo que recibes de tu ángel de la guarda llegan a ti gracias al conocimiento profundo de tu intuición. ¿Has dejado alguna vez de hacer algo porque de repente has tenido la sensación de que iba a ser un error, dándote cuenta más tarde de que si lo hubieras hecho, los resultados habrían sido desastrosos?
Sé creativo con tu ángel de la guarda. En tu intimidad, compórtate como el niño que tiene un amigo y confidente invisible. A los ángeles les encanta. Se sabe que los niños ven y hablan con sus Ángeles. Esto sucede antes de que puedan expresar aquello que ven con exactitud, pero hay algunos que recuerdan cuando podían ver y hablar con su ángel de la guarda.
En determinados periodos del desarrollo de un niño sus ángeles de la guarda llaman a sus ayudantes. El ángel suele necesitar ayuda cuando el niño cumple los “terribles dos años” de edad. Después de que todo haya vuelto a su cauce (esto depende del niño), no se precisa de ayuda extra hasta que el niño pase a la adolescencia y comience a conducir. En este momento, algunos jóvenes disponen de un ejército de Ángeles de la guarda, pero la mayoría de ellos cuentan por lo menos con dos Ángeles que trabajan horas extras para protegerlos durante esta etapa tan arriesgada. A los veinte años, edad en que los jóvenes son conscientes de que no son indestructibles, la ayuda angélica ya no es tan necesaria. Más adelante en la vida la ayuda extra variará según las necesidades.
Un gran número de seres humanos sufre a lo largo de su vida y esto hace que se produzca una regresión en su crecimiento espiritual, porque se sienten profundamente desdichados. En el subconsciente de estas personas existe la idea de suicidio cuando tienen que reaccionar o tomar decisiones importantes en la vida. Los ángeles se sienten frustrados cuando deben asistir a estos infelices. Es obvio que los Ángeles no participarán de esta infelicidad. Por lo tanto éstos sólo pueden esperar a que estas personas decidan dejar de sufrir y se produzca así una transformación. Estamos dotados de libre albedrío, así que, si queremos sufrir, o creemos que esto es lo apropiado, es problema nuestro.
A veces creemos que los ángeles están de vacaciones. Algo que creemos que ni Dios ni nuestro ángel de la guarda lo permitiría, ocurre. Uno de los grandes misterios de la vida es entender por qué a personas buenas les acaecen desgracias y, en cambio, malas personas tienen suerte en la vida. Podemos elucubrar al respecto y encontrar respuestas tales como el karma y a otras tantas lecciones que debemos aprender. Pero nunca se puede responder de manera satisfactoria a la pregunta de por qué existe la injusticia en el mundo. Nuestros ángeles de la guarda nunca se van de vacaciones, pero cuanto más positivos y optimistas seamos, más fácil les será protegernos y darnos sustento.
Así pues, llénate de esperanza, confianza y fe, porque tu ángel de la guarda siempre se ocupará de ti. No te preocupes por el mañana, sé feliz por ser quien eres y da gracias a tu ángel de la guarda. Ten siempre presente que él es el mismo hoy, que ayer y que mañana. El quiere recordarte que en estos momentos estás viva y que, te guste o no, esto es un hecho.
Tu ángel te vigila y controla cada uno de tus pasos, esperando siempre un progreso. Ya sea de la desgracia a la normalidad, de la normalidad al bienestar o del bienestar a la felicidad absoluta; tu ángel siempre quiere llevarte a un escalón superior. Estará siempre a tu lado para recordarte el importante papel que juegas en este planeta tan concurrido.
La costumbre católica de recitar la oración del Ángel de la Guarda puede ayudarte a sentir la presencia de tu ángel:
Ángel de la Guarda, dulce compañía
No me desampares ni de noche ni de día.
Las horas que pasan, las horas del día,
Si tú estás conmigo serán de alegría.
No me dejes solo, sé en todo mi guía
Sin ti soy chiquito y me perdería.
Ven siempre a mi lado, tu mano en la mía,
Ángel de mi guarda, dulce compañía.

* * * * *
¿QUIÉN SOY YO?
Conocerse a sí mismo no es por cierto tarea sencilla, pero sí esencial, siempre que nuestro deseo sea llegar a aprender cómo ponernos en contacto con nuestros ángeles. Ellos están observándonos con muchísima más precisión que nosotros mismos. Pueden recordar cada una de nuestras aspiraciones. Esto es algo que jamás podríamos igualar, pero, en cambio, podemos y debemos tratar de recordar todo cuanto hemos hecho en este mundo. Llevar a cabo una especie de autobiografía mental.
Para preparar esas memorias, o como se las quiera llamar, tendrás que disponer de algunos momentos particularmente calificados del día o de l anoche, aquellos en los cuales nuestros procesos mentales no se ven perturbados por nada y por lo mismo se muestran más activos, ya que éste será un ejercicio de la mente y la voluntad.
Elije una habitación tranquila o un espacio abierto, con tal de que allí se produzca el menor número posible de distracciones. No pongas ninguna clase de música, puesto que este ejercicio ha de ser una entrega muy seria y de total concentración. Escoge también una silla cómoda o adopta una postura recta y alerta, de ningún modo relajada ni carente de un enfoque definido.
Tómate unos minutos antes de acostumbrarte al ámbito que haya a tu alrededor, que serán aprovechados asimismo para expulsar de tu mente toda posible preocupación. A renglón seguido, deberás expresar lentamente una breve oración implorando ayuda y cooperación. Se elevará esa plegaria a la Altísima Fuente que cada no reconozca como existente fuera de nosotros, diciendo algo similar al o que sigue:
“Humildemente trato de saber de mí cuanto pueda saber: quién soy, de dónde provengo, hacia dónde voy, y qué es lo que deberé hacer en éste mi viaje por este mundo. Pido ayuda y esclarecimiento para comprender qué significa ser humano, qué significa ser yo. Doy gracias por el conocimiento e iluminación que necesito para hacer esto.”
Después, permanece sentada alrededor de un minuto y formúlate esta pregunta: “¿Quién soy?”. Y a partir de entonces empieza a contestar, con todos los detalles de que seas capaz, todas las conexiones y recuerdos posibles. No hay respuestas correctas o equivocadas; cualquier cosa que “seas” es correcta. Intenta establecer todas las relaciones, todas tus cualidades y defectos, cada experiencia pasada.
Las afirmaciones que se hagan acerca de quiénes somos tendrán que contener la mayor exactitud posible. Si se trata de una cualidad que forma parte de nuestra vida, si es una esperanza que se abriga para disfrutar durante la vida, si forma parte del pasado o del presente, todo eso también deberá mencionarse.
Cuando hayas terminado – cosa que puede demandarte horas e incluso varias sesiones por el estilo – da gracias por todo lo que eres, lo que has hecho y lo que desearías ser. Para entonces, lo más probable es que hayas expresado al menos un millar de declaraciones acerca de quién eres, y te percatarás de cuán complicado es, y con cuántas otras vidas, las vidas de otros, has tenido que ver. Tus ángeles acudirán en tu ayuda, porque es importante para ellos que tu propia autoconciencia se acreciente.
Este ejercicio sólo deberás realizarlo una vez, siempre que le concedas el tiempo y la atención que realmente merece. No obstante, podrás repetirlo en caso de que quieras agregar más detalles a tus propias apreciaciones respecto de lo que eres.

* * * * *
INVOCACIONES Y ORACIONES
Voy a darte una serie de oraciones e invocaciones provenientes de las más diversas fuentes.
Muchas de ellas proceden de los libros de Hodson que, como ya hemos visto, tenía mucha familiaridad con los Ángeles.
Elegí aquella que más se acomode a tu modo de ser, repítela y, si es posible, fotocópiala y divúlgala. Así te convertirás en colaboradora activa en la construcción del famoso puente entre nosotros y Ellos.
Pero casi tengo la certeza que, si has llegado en tus estudios a esta parte, ello significa que, desde hace ya mucho tiempo estás trabajando en la construcción de aquel famoso puente, mucho más de lo que tu memoria logre recordar.

* * * * *
ORACIONES
A los Ángeles Sanadores
¡Os Saludo, Devas de la sanación!
Venid en nuestra ayuda.
Verted vuestra energía curativa
Sobre este hermano nuestro.
Colmad cada célula de fuerza vital.
Dad a cada nervio la paz.
Aplicad los sentidos torturados.
La onda de vida que sube
Lleve calor a cada fibra
Mientras el cuerpo y el ánima son restaurados
Por vuestro poder sanador.
Dejad que un ángel vele,
Que conforte y proteja
Hasta que la salud retorne.
Un ángel que rechace todo mal
Y acelere el retorno de la fuerza
O acompañe a la Paz si la Vida se ha acabado.
¡Os saludo, Devas de la sanación!
Venid en nuestra ayuda
Compartid con nosotros las fatigas de la Tierra
Para que Dios se despierte por medio del hombre.
A los Ángeles de la Naturaleza
¡Os saludo, Devas de la Tierra y del Cielo!
Venid en nuestra ayuda.
Dad la fertilidad a nuestros campos,
Desatad la vida en todas nuestras semillas,
Que nuestra tierra puede ser fecunda.
¡Os saludo, Devas de la Tierra y del Cielo!
Venid en nuestra ayuda
Compartid con nosotros las fatigas de la Tierra
Y que la Divinidad interior sea liberada.

* * * * *
MEDITACIÓN PARA CONECTARNOS CON NUESTRO ÁNGEL GUARDIÁN
1) Siéntate cómodamente frente a plantas y flores, obsérvalas, conéctate con la belleza de la naturaleza que se encuentra frente tuyo. Inspira esa belleza y siente como esta energía de la belleza llega a tu corazón.
Desenfoca la vista y comenzarás a ver una luminosidad que irradian las plantas que se encuentran frente tuyo. Inspira profundamente y siente como esa energía, con cada inspiración llena tu corazón y comienzas a sentir una sensación de amor que sale de tu corazón, pasando por tu cabeza y se conecta con la planta que se encuentra frente tuyo, y la sensación de amor sigue creciendo.
2) Plena de energía de Amor cierra tus ojos e imagina el cielo estrellado a tu alrededor, imagina que todas las estrellas se conectan contigo. Inspira profundamente y siente como el Amor en tu interior crece.
Siente como esa energía sale de vos a través de todos tus poros e ilumina tu cuerpo energético, va hacia el cosmos y regresa llenándote de más Amor.
Tu ser está conectado con el universo, pleno de energía.
3) Visualiza sobre tu cabeza la imagen de un Ángel. Imagina que la luz que sale desde el centro del corazón del Ángel es blanca y dorada. Inspira y siente como esta luz cubre tu cabeza y tu rostro. Comenzarás a sentir un cosquilleo en tu coronilla, un tibio calor que te envuelve.
Inspira aún más profundamente y siente que esa luz llega a tu corazón. Siente paz y alegría plena. Cuando sientas esto pide a tu Ángel que te dé una muestra de su Amor generando una coincidencia favorable para vos y hace un pedido simple para sentir su acción en tu vida.
4) Lleva tus manos hacia el corazón en señal de agradecimiento a Dios y a tu Ángel. Conserva lo más posible el estado de felicidad que está en vos en espera de la señal que le pediste a tu ángel. Una vez que sientas la presencia de tu ángel y su acción en tu vida, te encuentras preparada para profundizar aún más esa relación y transformarte en un canal de la luz del Reino Angélico en nuestra tierra.
No está demás que antes de dormir repitas la tradicional plegaria de nuestra infancia: “Ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día”, solamente para que nuestro protector sepa que lo tenemos presente.mos presente.

LOS ANGELES A TRAVES DEL TIEMPO.-

LOS ÁNGELES A TRAVÉS DEL TIEMPO

Los Ángeles vienen a todos nosotros en variedad de formas. Algunos los ven directamente, en persona, o en visiones o sueños. Otros han sentido su refulgente presencia, o los han oído hablar o cantar. Hay quienes los han experimentado como musas que los inspiran creativamente. Y algunos, a lo largo de los siglos, han dedicado su vida a estudiar a los Ángeles desde una perspectiva puramente filosófica o teológica.

Además, de las informaciones sobre ángeles que contienen las escrituras hebreas, el Nuevo Testamento y el Corán, cada una de las tradiciones religiosas tienen una vasta literatura clandestina sobre los seres celestiales, y sobre cómo establecer contacto con los mismos.

Sin embargo, ahora estamos viviendo en otro momento de la historia. Las tradiciones secretas son compartidas en la actualidad por todo el planeta. Estamos en el umbral de un gran cambio. Por una parte nos enfrentamos a un aparente desastre global; por la otra hay potencial para la más gloriosa transformación espiritual que nuestra especie haya visto nunca. Parecemos estar más desequilibrados que nunca. Sin embargo, también estamos más entretejidos globalmente, más abiertos, interesados y evolucionados.

A esta altura de la aceleración personal y planetaria se están descartando reglas previas y formas antiguas. El contacto con los Ángeles, que solía requerir años de meditación y dedicación, está ahora a disposición de todo el que lo busque, porque los ángeles están más próximos a nosotros, y más dispuestos a trabajar con nosotros, en un plano consciente, de lo que estuvieron en miles de años.

Es obvio que los Ángeles están llegando cada vez a más personas, trayendo el mismo mensaje: es hora de cambiar, hora de crecer, de curar nuestras idas y nuestro bienamado planeta. Los Ángeles no establecen contacto sólo con personas especiales o de un modo secreto, sino que lo hacen abierta y gozosamente, trayendo buen humor y buenas nuevas.

Si queremos entender plenamente la dimensión de los Ángeles, debemos aceptar el supuesto de su existencia real. Los Ángeles son reales en la misma mediad que este escrito es real. Podrás objetar que a este papel lo puedes ver, sentir, que tiene consistencia al tacto, que pesa, mientras que el Ángel no tiene nada de esto y es del todo invisible…

También la fuerza de la gravedad es invisible y, sin embargo, es la fuerza más importante en todo el universo. Determina la estructura física de cada ser viviente, permite a los océanos permanecer en sus abismos, al viento seguir una dirección y mantiene en perfecto orden cada cuerpo viviente o inanimado. Y sin embargo, no existe en nuestro actual nivel de tecnología un instrumento capaz de medirla.

Sabemos que está, que existe, pero no podemos intervenir de ninguna manera sobre ella; no conocemos ninguna de las leyes que regulan su curso. Para la ciencia del 2000 la fuerza de la gravedad continúa siendo un misterio, como los Ángeles; con la diferencia de que, sobre los Ángeles, se han dicho mucho más cosas.

Cada ser humano, ya sea bueno o malo, santo o pecador, dispone de un Ángel custodio. Es una presencia real que desempeña un cometido junto al ser hermano humano. El Ángel habla, nos susurra ideas, propone cambios, sugiere la solución a cada uno de nuestros problemas, nos trae intuición y sabiduría.

Susurra en nuestra mente, en ese momento privilegiado en el que estamos resbalando de la vigilia al sueño, o también al despertarnos, cuando se ha acabado el sueño pero aún no estamos del todo lúcidos.

Las mayores intuiciones y revelaciones de nuestra vida, nos vienen en esos momentos, sugeridas por nuestro “alter ego”, del cual, con desdén, rechazamos la existencia. El Ángel habla y nosotros estamos sordos, o más bien convencidos de haber hablado nosotros o de haber encontrado solos la solución o la inspiración.

Su ayuda nos llega en el silencio y en la tranquilidad, a menudo sin reconocerla ni pedirla. Si, por el contrario, nuestra postura con relación a él cambiase, se convertiría en una verdadera colaboración.

Por lo tanto, el Ángel es, pues, una realidad, más para penetrar en la profundidad de su ser, debemos comenzar por cancelar algunas ideas preconcebidas que tenemos sobre él.

Antes que nada, abandonemos la idea de un Ángel con alas emplumadas. Lo sé, es una imagen querida, fuertemente enraizada en nuestra mente, será un lugar común pero es confortador. El Ángel con sus bellas alas susurrantes como las de las palomas o las de la gaviota, capaz de volar siempre y en cualquier lugar a nuestro alrededor, de atravesar los cielos para alcanzarnos es, pura y simplemente, una bella imagen, que nos ha ayudado quizás a superar el miedo a la oscuridad, siendo niños, o el miedo a estar en casa solos.

Tranquilízate, el Ángel de nuestra infancia ha existido, existe y siempre ha estado junto a nosotros, jamás se ha alejado un metro, ni siquiera cuando hemos olvidado o, peor, renegado de su existencia.

Si queremos extender nuestro pensamiento y ver el Ángel de la “virtud o cosa”, debemos imaginarlo carente de forma humana, alada o no. El Ángel es energía, es puro espíritu, infinitamente más ligero y sutil que el aire (que pede ser pesado y contaminado) o que la misma luz.

El Ángel ES.
Esta representación no es fácil de comprender ni de aceptar, ni siquiera hoy en que nuestra toma de conciencia está muy avanzada.

Imagínate el nivel de evolución de la humanidad hace diez mil años, en la época en la que presumiblemente se desarrolla la narración bíblica. Los Ángeles se manifestaban con mucha frecuencia a los hombres. Para hacerse visibles debían asumir una forma que fuese comprensible a la inteligencia humana. Debían ser creíbles y aceptables. No podían manifestarse en su verdadera esencia, esto es, puro espíritu o energía del todo informe, y por lo tanto no perceptible al ojo físico.

¡Quién hubiera dado crédito a una persona que nos dijera haber dialogado con un “remolino de energía”! no le creeríamos ni siquiera hoy, especialmente hoy.

El Ángel sabe que no debe atemorizar excesivamente al hombre y que debe hacerse aceptar como criatura venida del cielo para traer la palabra divina. En la imaginación popular ningún ser podría surcar los cielos sin ser sostenido por las alas; ¡se aplastaría contra el suelo!.

La pregunta es: ¿Qué aspecto tendría un ángel si pudiéramos verlo? Es difícil responder. Los físicos encuentran el mismo problema para determinar como es un electrón. ¿Es una partícula o una onda? ¿Está en un solo sitio en un momento dado o en varios? Lo mismo ocurre con los Ángeles. Su cuerpo existe en varios sitios a un mismo tiempo o en todos ellos. ¿Cómo, pues, se podría dibujar el retrato de un Ángel o tomarle una foto? No se puede. Ellos en ciertas circunstancias dadas pueden retrasar lo suficiente su energía como para hacerse visibles a nuestros ojos físicos, pero lo hacen por nosotros.

Si nuestros sentidos sutiles estuvieran plenamente desarrollados, como lo estarán en nuestra historia futura, podríamos comenzar a verlos como seres de radiantes pulsaciones lumínicas. Esa luz no es como la que proviene del sol, el fuego o una bombilla eléctrica. Es una luz mucho más sutil, que todo lo penetra.

Los veríamos así, pero también los veríamos en muchos sitios diferentes al mismo tiempo. Sería como sostener muchas diapositivas de la misma persona contra una luz intensa, para poder verlas a todas al mismo tiempo. En medio de esta superposición de cuerpos se vería una intrincada trama de fibras, como filigrana o, más correctamente, como los meridianos, esas fibras de energía en flujo por el sistema de acupuntura de nuestro cuerpo.

Algunas de esas fibras estarían dentro de su cuerpo, pero muchas se extenderían también hacia fuera, sin tiempo ni espacio, hacia todos los rincones del universo. Son esas fibras lo que algunos han percibido como alas, así como es u luz lo que ha inspirado en otros la idea de que tienen un halo.

Hay muchos tipos diferentes de ángeles, algunos se podrían parecer a esferas multidimensionales; otros a rayos de luz, espirales de luz, conos de luz, y el tamaño variaría desde una mota hasta una galaxia. Aunque su tamaño es filtrado por nuestras percepciones, guarda alguna relación con su función y su naturaleza. Cuanto más grande parecen, más colectiva es su función. Así, algunos de los que llamamos “seres superiores” se nos presentarán como más grandes.

Los ángeles nos vigilan; esa es claramente, una de sus funciones. Pero también se nos revelan, expandiendo gradualmente nuestra visión del mundo para incluir un universo más grande, tanto en el plano interior como en el exterior. Nos ayudan a ver que no estamos solos y a la deriva en un cosmos vasto y desierto, como simples grupos de moléculas reunidas al azar, sin ton ni son ni propósito.

Todos somos una parte de esa expansiva oleada de conocimiento, y la historia de esta ola es parte de nuestra herencia espiritual global. No pertenece a los miembros de ninguna religión, raza, credo o sexo en particular, sino a toda la humanidad.

Es importante destacar que los sufíes hayan reconocido a los ángeles como amigos bienamados. Los sufíes fueron los místicos del mundo islámico, quienes veían a los ángeles como compañeros del corazón, reflejos de Dios, el Bienamado. En su obra encontramos una reconciliación del conflicto entre quienes ven a los ángeles como seres externos y quienes los consideran aspectos de nuestra alma o Yo Superior. Cuando comprendemos que es nuestro ángel, nuestro verdadero yo, el compañero de nuestra alma, quien nos conduce hacia Dios, ya no importa que el ángel esté dentro o fuera: la paradoja ha sido superada. Y se inicia una nueva era de relaciones entre las dos especies.

LA IMPORTANCIA DE ESCRIBIR


Conviene que tengas un cuaderno especial para anotar los distintos mensajes y conversaciones con tú ángel. Tal vez quieras usar también una birome especial, algo que destaque y diferencie estos elementos de los comunes.

Por sencillo que esto parezca, otorga respeto a tu encuentro con tu ángel y te ayuda a pasar de la conciencia ordinaria a la angelical.

Comienza por fechar cada mensaje que recibas, y cuando la comunicación haya terminado, convendrá que le pongas un título breve, resumiendo el tema. Esto te ayudará a recordar los puntos principales de cada transmisión y te facilitará su búsqueda más adelante.

Uno de los motivos por los que destaco la importancia de anotar los mensajes angélicos es que, en un principio, tenderás a desechar lo que surja como invento tuyo o producto de tu mente.

Al anotarlo preservarás las palabras para poder, más adelante, distinguir claramente la voz de tu ángel. Escribir fija esa frágil conexión y te proporciona un registro de tus relaciones a medida que se desenvuelven.

El releer las transmisiones en otro momento enriquecerá tu vida con el amor y la claridad que caracteriza a la voz angélica. Además, cuando los observes desde cierta distancia te asombrará lo acertado y esclarecido de esos mensajes.
Para hablar con tus ángeles no hace falta meditar durante veinte años en la cima de una montaña. Los diferentes ejercicios te preparan para hacerlo, te ayudan a tornarte receptiva y dispuesta a aceptar, a experimentar sentimientos de compasión, ternura, profundo entendimiento y placer.

Los ángeles nos conectan con nuestra más elevada fuente de conocimiento: el YO Superior, ese aspecto de uno mismo que tiene conciencia de Dios. Es amante, pero neutral; compasivo, pero no sentimental. Existe en cada uno de nosotros, aunque muy pocos pueden mantener estados de conciencia de Dios por períodos prolongados. Pero muchos de nosotros lo entrevemos ocasionalmente, gracias a Dios. Lo suficiente para saber que forma parte de quienes somos. Y trabajar con los ángeles ayuda a traer ese Yo Superior.

La escritura no es el único medio de comunicarte con tu ángel. Para algunas personas puede no haber palabras, sino un movimiento de sensaciones, colores, imágenes y hasta música. Toma nota o dibuja lo que aparezca. Como quiera aparezca la información, debes estar preparada para registrar lo que recibas. Escribir o dibujar es un reconocimiento, una aceptación de lo que se te ha dado. En este aspecto los ángeles se parecen mucho a nosotros, los humanos: cuando se los reconoce, les encanta dar más.

Recuerda que “ángel” significa “mensajero”. Lo que surja a través de ti será un mensaje de los ángeles, ya aparezca en forma de palabras, imágenes, música o sentimientos. Puedes imaginar a los ángeles como algo externo, como otra forma de vida, o como algo interno, un aspecto de tu Yo Superior. De un modo u otro, las técnicas para comunicarse con ellos funcionarán del mismo modo. Así como no hay arriba y abajo en el espacio exterior, tampoco hay dentro ni fuera en el reino angelical. Todo está vinculado.

Acércate a los Ángeles con un sentido infantil del juego y la diversión. Si alguno te parece extraño y hasta ridículo, no importa. Estás en un viaje de descubrimiento que revelará tu propio potencial de profunda y amorosa comunicación, no sólo con los ángeles sino con todas las personas de tu vida.

DIARIO DE ÁNGELES


A fin de ayudarte a definir tus mentas, aspiraciones y deseos más profundos, y con ello descubrir cómo los ángeles pueden contribuir a la creación de una energía positiva que te acerque a ellos, es conveniente comenzar un diario de ángeles, el cual se convertirá en tu cuaderno de trabajo con el fin de llegar a comprender tus objetivos y visualizar tu futuro, de la misma forma en que aprenderás a centrarte en lo que deseas en vez de preocuparte por lo que todavía no has conseguido.

Los Ángeles poseen formas muy creativas para hacerte saber lo que se requiere para llevar a cabo tu misión fundamental. La clave es reconocer los indicios que demuestran que los ángeles trabajan o juegan para ti a través de tu Ser Superior (o de tu propio Ángel de la Guarda). Estos indicios incluyen: la paz del espíritu, sentimientos de esperanza, golpes de suerte y encuentros favorables. Estos síntomas confirman que te encuentras en el buen camino y que los conductos que te comunican con tu ángel se hallan abiertos y sintonizados con la dicha radiante del universo.

En tu diario podrás liberar tu imaginación de la trampa de la severidad. Si te sirves de él podrás desafiar, aceptar y alcanzar la galaxia de tu imaginación. Tu imaginación es tu línea directa con Dios. Si cultivas y haces producir tu imaginación, te salvarás del tedio y una vez más entrarás en sintonía con tu intuición.

Utiliza tu diario como una agenda que te enumere las maneras de tomarse la vida tan a la ligera como los ángeles y te recuerde que debes ser menos seria en la vida. Sigue en tu diario la pista de todo lo que descubras sobre la dicha y la liviandad. Anota los proverbios y extractos de los libros y artículos que te inspiren. Sigue de cerca todas las experiencias de los ángeles, sus sincronicidades y tus pensamientos sobre ellos. Utiliza este diario para descubrir otras dimensiones de tu sentido del humor y tu liviandad mediante la conciencia angélica.

Verás como puedes trabajar o jugar con los ángeles para adquirir un nuevo conocimiento de ellos, proceso por medio del cual descubriremos que la felicidad radica en nosotros y no en nuestras circunstancias. Sabrás cómo los ángeles pueden guiarte y asistirte cada día de tu vida.

Piensa por un momento que la vida es un experimento que tiene por meta la revelación. Tú sola no puedes llegar a ella. La revelación es la facultad de obtener oportunidades valiosas por un mero accidento. Es más factible que casualidades de esta índole ocurran cuando tu vida tiende más a realizar experimentos espirituales que a experimentos físicos o tangibles.

Quizás nosotros mismos iniciamos el experimento antes de nacer buscando a los padres adecuados, los posibles lugares y demás oportunidades para nuestro desarrollo, con el fin de que nuestros cuerpos evolucionen y crezcan de acuerdo con las pautas establecidas en nuestro experimento.

Es probable que nos pongamos el listón muy alto, más de lo que nos imaginamos cuando realmente llevamos a cabo el proceso. Un aspecto positivo de este experimento radica en que se trata de algo muy propio y personal en donde tú puedes cambiar las reglas, traspasar los límites, batir nuevas marcas a cambiar totalmente el curso de los acontecimientos, porque dispones de libre albedrío.

Otra parte positiva respecto al experimento de desarrollo es la de poseer ayudantes invisibles de la divina providencia, que son los que te recuerdan cuáles eran tus metas al inicio de la experiencia. Siempre se encuentran allí para recordarte, mediante su inspiración, lo maravillosa y fantástica que eres. Estos ayudantes invisibles son los Ángeles.
La vida no es un experimento tan serio, sino uno más ligero, optimista y lleno de humor. Si atraes a ángeles a tu vida y a tu conciencia, experimentarás la felicidad y el humor radiante del universo.

CONOCE A TU ÁNGEL


Te daré por separado un ejercicio muy importante, sobre todo la primera vez que se efectúa. En este caso visualizar al propio Ángel significa entrar efectivamente en contacto con él. Significa abrir de nuestra iniciativa aquella puerta detrás de la cual el Ángel ha estado siempre exiliado.

En los planos sutiles, existen barreras tan sólidas como en los planos de lo físico. Un pensamiento negativo crea una pared en el plano astral, insuperable para las criaturas que aquí viven y trabajan. Viceversa, la apertura mental y la disponibilidad abren un camino que podrán recorrer para llegar hasta nosotros.

La visualización, en realidad es una técnica para hacer descender la sustancia de los planos superiores hacia los vehículos inferiores. Es una verdadera técnica de transmutación.

El ejercicio completo para la visualización del propio Ángel hay que ejecutarlo en sus detalles sólo la primera vez, después será suficiente hacer volver a la mente su presencia y el Ángel estará cerca de nosotros.

Recordemos, además, que el Ángel es armonía y belleza, dispongámonos mentalmente en la mejor situación de serenidad física y mental.
En la visualización, la primera imagen que aparece es la más importante,
En el momento en que leas las instrucciones, hazlo con la máxima serenidad y atención, pues esta primera lectura es ya una meditación. Las imágenes se formarán en tu mente en el momento mismo en que leas la palabra escrita. Esas imágenes son reales.
Si logras visualizar durante la lectura, habrás obtenido el mismo resultado de la meditación. El Ser que habrás visualizado a libro abierto será el que retorne, cada vez que lo llames con tu mente.